Contaminación Graficoambiental

  • Posted on: 29 April 2017
  • By: Victor Marquez

Es cierto que no somos responsables de la ubicación de espacios publicitarios en las áreas urbanas, donde con excesos de estímulos es frecuente ver grandes carteleras de publicidad en lugares inesperados y cientos de carteles, marquesinas, arquigrafías y señalizaciones que nos invaden con persistente violencia, la mayoría con mensajes difíciles de descifrar. Poder ver algunos ejemplos de carteles publicitarios en Pinterest

Pese a la recesión económica, "Vía Pública" fue el medio gráfico publicitario que más creció en los últimos años, gracias al bajo costo punto-recordación, elaborado por los departamentos de Medios de las agencias de publicidad que, apoyados en las estrategias de marketing, planean la cobertura a utilizar en los distintos barrios de las ciudades, de acuerdo a los niveles socioeconómicos.

El crecimiento de este medio es producto también de cambios de estrategias en la comunicación. Ya no se trata de volcar en "Vía Pública" un apéndice de la campaña global publicitaria: ahora se reconoce al medio con características propias, sumado al progreso tecnológico. Cuenta para ello con elementos corpóreos, como pantallas moldeadas transiluminadas, refugios de transporte público, gráfica vehicular, gigantescos carteles "Espectaculares", "back-light", "display" electrónicos interactivos, "foot-graphic" y otros, que favorecen la expansión de este medio.

Hay todos los días una lucha encarnizada por el espacio público, que se ve reflejada en los afiches de pared que se renuevan ansiosamente, en las altas medianeras, en los carteles luminosos, en todos los casos tratando de atrapar la atención del ciudadano medio que, según los estudios, vive tres horas al día en la calle y transmite esa agresión perceptiva a su estado emocional.Algo similar ocurre con los carteles "Espectaculares" de las autopistas. Pese a disposiciones municipales, su cercanía, correlativa colocación y su impacto visual, atentan contra la seguridad del transporte. Como diseñadores gráficos, debemos tener una conciencia crítica a nivel ecológico y no evadir la realidad, resolviendo adecuadamente el conflicto entre la necesidad de realizar una comunicación diferenciadora o establecer una armonía con el espacio urbano que la contiene.

No debemos colaborar con el caos y olvidarnos de los derechos que ejerce el peatón a desplazarse en libertad. Nuestras piezas deben ser claras, sencillas, y sus códigos deben descifrarse rápidamente.

Es frecuente que se traslade un aviso de gráfica -diario o revista- a "Vía Pública", sin tener en cuenta algo tan obvio como el tamaño de las letras, que lo hace generalmente ilegible a la distancia, agravado con fondos de colores inadecuados -amarillos o naranjas con letras blancas, por ejemplo-, olvidando que se trata de un medio fugaz para comunicar un mensaje a la distancia al peatón, al automovilista o al pasajero de un medio de transporte.

Contamos hoy en nuestro trabajo con el respaldo de las estrategias de marketing y gracias a ellas elaboramos nuestras propias estrategias creativas, pero debemos conocer previamente al receptor de nuestro mensaje, su edad, su nivel social y económico, en qué lugar está ubicada la comunicación, en qué contexto, a qué distancia, bajo qué circunstancias. Se trata, principalmente, de conectarnos a la realidad a través de la interdisciplina, con el concurso del sociólogo, del historiador, del semiólogo, para en definitiva diseñar hasta un mínimo cartel de señalética con objetivos claros, ya que un mal cartel puede provocar incluso un accidente.

Finalmente, recordemos que, según las estadísticas, de cada diez peatones, siete recuerdan un mensaje, mientras éste sea directo, limpio, de fácil lectura y, fundamentalmente, creativo.